lunes, 28 de abril de 2014



La había estado observando desde lejos, pero todavía no la conocía... hasta que un encuentro fortuito lo convirtió en su salvador. Desde ese momento, la atracción entre Lucas y Jacqueline será inmediata e innegable; sin embargo, el pasado que él procura superar y el futuro en que ella ha puesto todas sus expectativas amenazan con destrozar su relación casi antes de que empiece. Juntos lucharán contra el dolor y la culpabilidad, pero también descubrirán la fuerza inesperada del amor. Jacqueline y Lucas se conocen en la peor situación imaginable pero a partir de ese momento sus vidas parecen destinadas a cruzarse. Ambos están pasando por dificultades, Jacqueline sufre un desengaño amoroso y Lucas tiene muchas cosas guardadas pero aunque ninguno tenga aparentemente nada en común la pasión y la atracción surgen de forma arrolladora y ambos tendrán que hacer frente a sus miedos, su dolor y sus secretos.
En gran medida todo el peso de la historia recae en los personajes y sus historias, pero la narración ayuda mucho a transportarte al libro y ha sentir. Es una pluma ligera, sencilla, directa y sin grandes florituras pero cuenta con el encanto y lo tremenda mente adictiva que hace a la historia.


Porque algo con lo que he disfrutado mucho es con el ambiente. Que todo se desarrolle en la universidad, con sus hermandades y fraternidades, sus fiestas y sus clases. Tammara Webber nos lleva a la universidad a través de sus palabras y lo cuenta con total realismo, viendo así el día a día de cualquier estudiante y haciéndola más real. Y es que pocas veces me he encontrado con un libro ubicado en la universidad y andaba buscándolo. Los personajes también son increíbles, muy bien construidos, con una personalidad compleja y una actitud acorde con la edad.

Jacqueline es un buen personaje. Es una chica normal, que se esfuerza mucho en el estudio y en sus clases de música pero que pierde un poco el norte al romper con su novio. Su carácter y la entereza que muestra ante situaciones adversas es algo que me ha encantado. También esta Lucas, inteligente, reservado, cariñoso, detallista, inteligente y con un pasado que aun le tortura. Es un amor, me ha inspirado mucha ternura y según avanzaba más me cautivaba porque es muy diferente a otros personajes. Erin es fascinante, una gran amiga y un mayor apoyo para Jacqueline, es una secundaria pero aun así tiene fuerza en la trama. Al igual que todos los demás secundarios que aportan su granito a la historia. Algunos realmente son odiosos y los querríais matar, pero otros os conquistaran. El profesor, Kennedy, los padres de los protagonistas… incluso Francis el gato de Lucas .

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